Blockchain, revoluciona el mundo y el periodismo

Blockchain, revoluciona el mundo y el periodismo

La tecnología blockchain va a protagonizar la tercera ola tecnológica que revolucionará el mundo: sentará las bases de la nueva economía del siglo XXI. ¡Prepárate para lo que está por venir y grábate los conceptos Web 3.0, Red descentralizada y Red segura!

Si con la llegada de Internet se descentralizó la Información, con la blockchain se descentralizará la confianza. Sí, la confianza, la parte débil de su diseño, porque esta tecnología se sustenta en un protocolo que otorga fiabilidad y seguridad a las transacciones digitales. Blockchain será la nueva disrupción tecnológica del siglo XXI, la base para una Internet segura. ¡Bienvenidos a la Internet del valor!

Con la tecnología blockchain se trata de crear, en la era digital, confianza entre los individuos a través de códigos inteligentes.

No hay duda; la tecnología blockchain no es una tendencia, es ya una realidad. Aunque en los últimos años está de moda invertir en empresas que lleven implementadas esta tecnología – también conocida como ‘cadenas de bloques’-, aún son pocos los sectores que la están explorando y creando nuevos modelos de negocio que se sustenten en ella.

En la actualidad, la mayoría de los modelos de negocio que ya integran la blockchain están concentrados en sectores tan conservadores como el financiero y el de los seguros. Pero, también está presente en otras aplicaciones como las destinadas a la propiedad intelectual, en las de pago por el uso de activos digitales de forma automatizada en Internet, para el rastreo del uso de activos digitales de forma legal y también se están haciendo algunas prospecciones para nuevos modelos de negocio como para el periodismo.

A grandes rasgos, en la blockchain los datos y la información almacenados están protegidos y sincronizados. Además, son verificables, inalterables e indestructibles gracias a su naturaleza descentralizada, ya que su integridad no depende de un solo organismo, sino de toda la red de usuarios.

Qué es la tecnología ‘cadena de bloques’

Para entender qué es la tecnología blockchain, también denominada de cadenas de bloques, hay que hablar primero de su origen, el bitcoin, una de las criptomonedas (monedas digitales) más populares que se emplea en la actualidad para realizar transacciones de activos digitales en Internet con total privacidad a través de un protocolo tecnológico fiable y seguro.

La cadena de bloques es una tecnología que se basa en un registro digital inalterable, una especie de ‘libro mayor contable’ donde quedan registrados todos los acontecimientos compartidos entre todos los individuos (ordenadores) que forman parte de esta cadena. Cada cierto tiempo, con la aceptación de todos los miembros de la cadena, se comprueban, se ordenan y se almacenan todas las transacciones en un bloque, que se une al bloque anterior de manera inalterable y así sucesivamente, configurando de este modo una cadena.

El blockchain rompe con lo establecido, que todo esté en una base de datos centraliza, de ahí que se le denomine a esta tecnología como sistema distribuido.

La blockchain es pública, – el almacenamiento de información y las transacciones se descentralizan -, y encriptada, al incorporar claves públicas y privadas que garantizan la seguridad.

La blockchain aporta valor añadido al periodismo

La tecnología blockchain se basa en un protocolo fiable directo porque capacita a los individuos a crear confianza mediante códigos inteligentes. El protocolo que diseñó Satoshi Nakamoto para la criptomoneda bitcoin, garantizaba un nuevo sistema de pago electrónico directo y entre iguales.

Conceptos y valores como la veracidad, seguridad, privacidad, transparencia, trazabilidad, confianza y la libertad de expresión tan cuestionados en la Internet y en la Sociedad de la Información que hoy conocemos, estarían garantizados con la implementación de la blockchain. Las tecnologías de cifrado, que permiten ocultar la identidad del usuario y codificar sus mensajes, con la blockchain se democratizan y se despojan de la exclusividad de uso por parte de unas pocas instituciones que hasta ahora han tenido.

Por todo lo anterior, la blockchain es muy interesante para el periodismo, pero además porque este protocolo establece una serie de normas que garantiza la integridad de la información intercambiada entre miles de ordenadores sin pasar por terceros.

En la era de Internet, la información periodística se ha instalado en la crisis de credibilidad alcanzando en los últimos años unos niveles preocupantes. ¿Por qué? Entre otros factores, por la crisis de un modelo de negocio que imperó en el periodismo durante muchísimos años tras el desmoronamiento de la publicidad como fuente única de ingresos. Ahora, mientras se identifican otras modelos de negocio sostenibles, la Información busca a toda costa la rentabilidad y a cualquier precio, de tal forma que la veracidad queda desplazada al ‘rincón de pensar’.

¡Qué la VERDAD no te arruine una buena noticia!

¡La información rentable no es la que cuenta la verdad sino la que garantiza clics y visitas al sitio web del medio de comunicación!

Teniendo en cuenta este escenario, el blockchain puede ser una oportunidad para el periodismo.

Así será el periodismo con la blockchain

Con la blockchain todo se descentraliza y para el periodismo supone una oportunidad única para reinventarse. En el ámbito del periodismo, la llegada de la blockchain revolucionaría aún más esta profesión y el papel de los medios de comunicación de lo que supuso la irrupción de Internet.

No se sabe si blockchain será el Santo Grial para el periodismo, pero a grandes rasgos, este sería el nuevo escenario y rol de los periodistas en la era digital con la tecnología de la ‘cadena de bloques’:

  • Los periodistas se empoderan y el rol de los medios de comunicación se difumina, perdiendo su relevancia y poder en la sociedad hasta ahora conocidos. Con la tecnología blockchain los miembros de una comunidad pueden desarrollar sistemas de reputación que premien a los buenos participantes (casi siempre con recompensas o incentivos económicos).
    A esto hay que añadir que Google está poniendo los cimientos para construir la web 3.o, una Internet de personas, mucho más humanizada en la que se destierra el anonimato de los usuarios. Google otorgará relevancia y autoridad y, por tanto, visibilidad en la Red solo a aquellos usuarios que posean una marca personal desarrollada en un sector concreto y confirmada por terceros a través de comentarios y valoraciones (la aceptación social como experto en una materia). Para más información acerca de esta tendencia hacia la humanización de Google, se recomienda la lectura de cómo el algoritmo Author Rank y Agent Rank la está construyendo.
  • Los periodistas pueden desarrollar su trabajo en plataformas diferentes a las actuales. Años atrás, era difícil imaginar que la actividad periodística se pudiera ejercer de manera reconocida en otro sitio que no fuera en un medio de comunicación. En muy poco tiempo, esto va a ser irrelevante.
  • Los periodistas son remunerados directamente por los lectores o suscriptores. Estamos ante ‘El Dorado’ de cualquier periodista. Existe la posibilidad de que los periodistas se microfinancien a través del sistema blockchain. De esta forma se podría cubrir con libertad información sensible como la política preservando el anonimato de los mecenas. Si se produjera este giro copernicano, los periodistas estarían liberados de las garras financieras de los medios de comunicación, en muchos casos con fines espurios de difícil explicación y dependientes del control del Estado, partidos políticos, empresariales …
  • Fomento de proyectos colaborativos de periodismo de investigación. Esto es ya una clara tendencia, pero se trata de hacerlo con total seguridad. El blockchain sería un acelerador de los proyectos periodísticos colaborativos de investigación transnacionales.
  • La tecnología blockchain como garantista de la libertad de prensa de los periodistas que desarrollan su actividad en lugares y circunstancias donde su labor esté amenazada. Por ejemplo, en países como Corea del Norte, China, Rusia, y algunos de Latinoamérica donde informar y la muerte están tan unidas, los periodistas podrían emplear plataformas de micromecenazgo distribuidas bajo el sistema blockchain que requieren clave pública y protegen la identidad del remitente y del destinatario.

 

¿Aun sigues pensando que el blockchain no tiene nada que ver con el periodismo?